El tema que atraviesa mi obra es lo femenino y su conexión con la vida, lo orgánico, lo cíclico y el eros como pulsión de vida.
Hace referencia al cuerpo femenino, a su potencia transformadora y su capacidad de generar nueva vida, nutrirla y cobijarla hasta que crezca.
Una invitación a experimentar la relación con la propia existencia, con la naturaleza, y con los otros. A conectarnos con la continuidad de la vida y con su fuerza vital que renace una y otra vez.
A través de piezas bi y tridimensionales en tela, como cuerpos que se desplazan en el espacio, que se reinventan explorando formas nuevas, cuerpos en relación a sí mismos y en relación a otros.
Formas que aluden a la matriz femenina, a la gestación, a la capacidad de anidar, al útero como un espacio de creación y crecimiento.
Mi obra surge del diálogo con los materiales y la conexión con la naturaleza, los patrones, ritmos, formas, y texturas del mundo orgánico. Hojas, ramas, flores, raíces, caparazones, semillas, piedras, una fuente de constante exploración.
Me interesa hacer visible lo pequeño, lo que permanece oculto, lo que crece y no se puede contener.